Mi sueño se está muriendo.
Lentamente, lo estoy aniquilando.
Presión y angustia lo reducen hasta el final.
Seguir aguantando…
En vez de seguir soñando…
Forzado, nunca se cumplirá.
Jamás se verá realizado.
¿Cobardía, incertidumbre o pereza?
Sea lo que sea, el tiempo se agota.
La cuenta regresiva anuncia el final.
¿Qué decisión tomar?
No te desvanezcas…
No te rindas, por favor.
Quédate a mi lado.
Quiero seguir oyendo tu dulce melodía
y refugirme dentro de ti,
cada vez que se oscurezca
la belleza en el día.
Cánta conmigo una vez más,
canta conmigo por siempre y jamás,
jamás que yo pierda tu dulce voz.
